miércoles, 27 de mayo de 2020

Jueves, 28 de mayo


¿Qué pasa, familia? ¡Buenos días!


E
n la hora de tutoría con mis alumnos, un día en el instituto, salió el tema de las profesiones o trabajos que les gustaría ejercer en el futuro. Entonces, un alumno me preguntó a mí que por qué había escogido la profesión de maestro. Le dije que me dejara un tiempo para contestar, y que le daría la respuesta la semana siguiente en esa misma hora.

Yo la tenía muy clara, pero en los cinco minutos que quedaban de clase, sabía perfectamente que no me daría tiempo a darle la explicación.

Estaba en tercero de EGB (de la primaria de ahora) cuando tuve la suerte de que ese año mandaran a Gójar a un maestro llamado Don Baltasar. Tanto en primero como en segundo habíamos estado mezclados muchos alumnos de edades distintas, y nuestro maestro era Don Antonio (que se le apodaba "el Serón"). Era un maestro de la vieja escuela, muy estricto y de los que opinaban que la letra con sangre entra. ¡Y tanto! Porque no había día que algún alumno no se llevara un bofetón, un coscorrón, unos tirones de orejas o unos cuantos varazos con su vara de mimbre recién cortada. Lo que sentíamos nada más entrar a clase, más que miedo, era pánico.

Pues Don Baltasar, era todo lo contrario a ese maestro. Él era un maestro muy cercano, muy cariñoso y que, levantando la mano, hasta nos dejaba participar en clase. Parece que lo estoy viendo a aquel maestro con barba sentado en la esquina de la mesa hablándonos como si fuéramos personas. Lo que en los cursos anteriores había significado temblor de piernas cada vez que entrabas en clase se convirtió, de la noche a la mañana, en un sentimiento de confianza y en unos deseos tremendos de ir todos los días a la escuela.

Un día nos preguntó que qué queríamos ser de mayores. Cuando me tocó el turno a mí, no lo dudé ni un momento y se lo dije tal y como lo voy a poner aquí:

- ¡Yo quiero ser maestro!

- ¿Por qué quieres ser maestro?- me preguntó él.

- Porque quiero ser como usted. 

Me dedicó una amplia sonrisa, y continuamos con la clase. Ya, entonces, tuve mi primer sueño: deseaba con toda mi alma llegar a ser maestro, y haría lo que hiciera falta para conseguirlo.

Creo que en clase os he hablado de todo lo que me costó lograrlo, pero aquí me tenéis; un maestro a punto de jubilarse con muchas ganas de enseñar, después de haber pasado una vida entera dedicada a la educación.

Al curso siguiente no volvió, y lo echamos todos mucho de menos, aunque quedó grabado para siempre en nuestros recuerdos.

Era mi tercer año de trabajo y me destinaron a Fuente del Cejo (una cortijada de Castril) y, bastante nervioso, estaba esperando recibir la visita del inspector para preocuparse por cómo me las apañaba con una clase de veinticuatro alumnos, cada uno de una edad y cursos diferentes (había desde párvulos a sexto de EGB). Nada más verlo entrar en el aula, me abalancé hacia él y le di un abrazo. El inspector se quedó muy sorprendido, y para explicar mi actitud le dije:

- ¡Don Baltasar! ¿No se acuerda usted de mí? Soy Carmelo, el de Gójar. El que quería ser maestro como usted.

Aún me emociono cuando recuerdo aquel encuentro. ¡Claro que me conocía! Pero habían pasado tantos años y yo había cambiado tanto, que le resultó imposible reconocerme en el primer instante. A partir de ahí nos unió una amistad que dura hasta hoy, aunque yo siempre lo he tratado más que como un amigo, como mi maestro. Yo no he podido hablarle jamás de tú a tú, sino siempre con el usted por delante. Me ayudó bastante aquel año, e hizo que me sintiera tranquilo en mi trabajo, porque sabía que tenía toda su confianza.

Baltasar Garzón ha dedicado toda su vida a la educación. Primero como maestro y después como inspector. Será siempre reconocido por su  excelente labor en ambas funciones, y recordado por  todos los que lo hemos disfrutado de maestro, de compañero y de persona. No hace mucho, hizo un paréntesis en su vida profesional y estuvo cuatro años dedicado a su ciudad como concejal en el ayuntamiento de Granada.

Pues esta era la explicación que le quería dar al alumno que me preguntó que por qué elegí ser profesor, y que por falta de tiempo no le pude dar. Lógicamente, se la di una semana después, y ya aproveché para que pudiéramos hablar de muchos más temas relativos a la educación y al motivo de por qué estaban ellos allí en el instituto. 


Un alumno se acerca a su maestro y le dice:

- ¡Don Manuel, que Ignacio me ha enviado al diablo!

- Y usted, ¿qué ha hecho?

- He venido a verle.


¡Vamos, venga!



LENGUA



SOLUCIONES A LAS ACTIVIDADES DE AYER:

1 Respuesta libre. Sugerencia de respuesta: En que el poema prosificado no tiene rimas como el poema y las oraciones no repiten el número de sílabas. 

3 Respuesta libre. 


 Pues, ¡otro tema que estamos a punto de ventilarnos!

- Hoy toca hacer el esquema de Organizo mi mente y las dos actividades del apartado de Colecciono Palabras, en la página 185.



MATEMÁTICAS


SOLUCIONES A LAS ACTIVIDADES DE AYER:

1.  A: Rectángulo escaleno B: Acutángulo isósceles C: Obtusángulo escaleno 

2. Respuesta o dibujo libre. 

3.  a) No, la suma de sus ángulos sería mayor que 180º. b) Obtusángulo. c) Equilátero. d) Sí, porque un triángulo con un ángulo recto puede tener dos lados iguales. e) No, porque la suma de sus ángulos sería mayor que 180º. f) Porque no tiene dos vértices que no sean contiguos. 

4.  La suma de los ángulos de un triángulo mide 180º. 

5.  a) 25º + 30º = 55º; 180º – 55º = 125º El ángulo mide 125º. b) 90º + 45º = 135º; 180º – 135º = 45º El ángulo mide 45º. c) 90º + 60º = 150º; 180º – 150º = 30º En ángulo mide 30º. 


- Hoy le toca el turno a los cuadriláteros. Observa qué son y cómo se clasifican:




- Copia y dibuja los dos esquemas-resúmenes de la página 174.

- Haz las actividades 1, 3 y 5, de las páginas 174 y 175.

- Cálculo Mental: multiplica números de dos cifras por once, como en el ejemplo.



CIENCIAS NATURALES


- Continuamos con la Zona ciencia en la página 102. Observa qué ocurre con las fuerzas y las deformaciones, y con las fuerzas y los cambios de movimientos.

- Hoy empezamos con otro apartado interesante de esta unidad: la energía. Observa en este vídeo qué es la energía y las formas en las que puede presentarse:



- Haz la lectura de la página 103 y contesta a la pregunta de la actividad 1 de dicha página.


¡Ya se ha acabado por hoy el trabajo! Nos vemos mañana.










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